Nuestros 5 consejos para comprar una casa

 

Con estos rápidos consejos queremos ayudarte a poner atención en algunos aspectos importantes cuando se afronta el momento de comprar una vivienda.

1.- Define correctamente tus necesidades, tú las conoces mejor que nadie.

Cuando vamos a elegir qué casa comprar para vivir en los próximos años, es imprescindible identificar las necesidades REALES que tenemos. Uno de los primeros errores que cometemos es dejarnos llevar demasiado por la opinión de otras personas. Las opiniones de terceros son importantes pero, algunas veces, con la mejor intención o por interés propio, pueden llegar a confundirnos más que ayudarnos.

Es bueno disponer de otras opiniones, pero debes tener los ojos abiertos, quedarte con la información realmente valiosa y contrastarla. Traza un plan y escríbelo. Empieza por definir qué necesidades familiares tienes (tipo de vivienda, zonas, colegios, …), situación profesional (nivel de ingresos, estabilidad laboral, etc…), aficiones (zonas más abiertas para disfrutar del aire libre, zonas más urbanas para ir de tiendas, bibliotecas, teatros, etc…). Recopila datos y ordénalos. Esto te ayudará a tomar decisiones.

 

2.- Define el tipo de inmueble y el lugar en el que quieres vivir pensando en hoy, pero también en mañana.

Un error muy común es tomar decisiones “estáticas” a la hora de comprar. La vida es un cambio continuo y eso hay que tenerlo en cuenta cuando vas a realizar una relevante inversión. Situaciones como el deseo de ampliar la familia en un futuro o un posible traslado en el trabajo pueden hacer que tus necesidades cambien y necesites vender.

Aunque no estés pensando en enriquecerte en un futuro con la venta, piensa que expones en ella mucho esfuerzo y dinero que en un futuro no debe verse perjudicado o llegar a ser un motivo que te impida cambiar de vivienda. A la hora de comprar es importante pensar en cosas como: ¿Es una zona con posible revalorización donde haya proyectados colegios, universidades, nuevas conexiones por carretera, estaciones de metro o tren, etc…? En definitiva, ¿estoy comprando a un precio bueno en relación a la zona y a las perspectivas del mercado en la zona?. Es recomendable tener en cuenta la posible variación del valor del activo que se compra por si hay necesidad de una venta o alquiler en el futuro.

 

3.- Compara múltiples opciones y contrasta toda la información, no hay prisa. El comprador marca el ritmo.

Es una dinámica normal en el mercado que durante la negociación la parte vendedora nos haga afirmaciones de este tipo: “Decidiros rápido porque tengo varios interesados que también han visto la vivienda y les gusta mucho”.

Si la vivienda está en buenas condiciones y a buen precio seguramente tendrá interesados, pero eso no nos debe afectar demasiado. Si ves que la vivienda tiene un precio muy bajo o cualquier situación extremadamente atractiva, debes ser aún más cauteloso si cabe. Comprueba y contrástalo todo. Una buena forma de empezar es pidiendo la nota simple actualizada del inmueble para ver su situación registral. Comprueba que no haya nada raro (embargos o cualquier otra limitación) y posteriormente compara precios con otras viviendas ofertadas en la zona.

En el entorno actual y en circunstancias normales es el comprador el que tiene más poder en la negociación, aunque nos intenten hacer creer lo contrario. Si realmente es tu vivienda, estará ahí para comprarla cuando lo tengas todo claro.

 

4.- Calcula cuánto puedes pagar sin lastrar tu vida tal y como la entiendes. No sumes bonus u otros ingresos extras que puedan faltar en el futuro.

Un correcto análisis de tu capacidad de pago es esencial y no es siempre exactamente el que te realizan las entidades financieras cuando estudian tu operación. Normalmente no se recomienda exceder del 30% de endeudamiento sobre los ingresos de la unidad familiar, pero esto puede variar de muchas formas.

Para no tener que cambiar tu forma de vida ante posibles imprevistos, no tengas en cuenta ingresos que no son seguros (pagas variables, horas extras, incentivos, etc…) y cuantifica esos gastos anuales de viajes, ahorros y otros planes que tengas y que no quieres cambiar.

 

5.- Elige la estructura financiera (plazo y tipo fijo/variable) más adecuada y no pienses sólo en la cuota.

El mercado está en constante cambio y la hipoteca es un producto para un largo periodo de tiempo. En muchas ocasiones los tipos de interés atractivos vienen acompañados de compromisos que suponen un gasto adicional importante como puede ser el mantenimiento de un plan de pensiones, seguros o similar. Además, existen condiciones que pueden ser variables (como el tipo de interés) o comisiones como apertura, estudio, cancelación o amortización que deben valorarse detenidamente pues supone un encarecimiento de la financiación más allá de la cuota mensual que se prevea.

Si todo esto te parece complicado o prefieres que un profesional te ayude en la negociación y toma de decisiones, no dudes en contactar con nosotros.

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